📝 Título: El Doljabi de los Frederic: Cuando el ADN elige
Dicen que en Corea existe una tradición antigua llamada Doljabi. En el primer cumpleaños de un niño, lo ponen frente a una mesa llena de objetos: dinero, hilos, lápices... Lo que el niño agarre primero, predice su destino.
Hoy, sin planearlo, la tradición me encontró en mi propia casa.
Había juguetes. Había colores. Había distracciones diseñadas para brillar y hacer ruido. Pero mi hijo, en medio de ese caos infantil, ignoró todo lo que se suponía que debía gustarle. Sus ojos se fueron directo a una sola cosa: Mi calculadora científica.
No la miró como un juguete. La tomó con la curiosidad de quien reconoce una herramienta familiar. Mientras otros niños buscan el entretenimiento, él buscó la precisión.
En ese instante, entre el cansancio de la rutina y la presión de los negocios, el tiempo se detuvo. Entendí que la sangre no miente. Entendí que mi esfuerzo, mis noches de cálculo, mis estrategias y mis ingenierías no son solo para mí.
Él no eligió el juego. Eligió la lógica.
Eligió el instrumento con el que su madre construye el futuro.
Hoy sé que no estoy criando solo a un niño; estoy criando a un sucesor. Y esa calculadora, vieja y gastada por el trabajo, acaba de convertirse en el tesoro más valioso de mi patrimonio.
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